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Economía creativa y del conocimiento

Por raro que parezca, el arte, la ciencia, las humanidades y la tecnología tienen un eje conector que las une íntimamente y es la producción a partir del conocimiento y la creatividad. Cuando pensamos en las palabras mercado laboral, quizá la primera imagen que llegue a nuestra cabeza sea un sujeto con uniforme, casco y diversos utensilios de metal en sus manos. La industrialización, el estigma de la fábrica rodea a la imagen que tienen las personas sobre empresas exitosas y negocios con futuro; sin embargo, existe la economía creativa. ¿Es la primera vez que escuchas este término? No te preocupes, en Click to Connect, te explicamos todo paso a paso.

Ya sea desde el arte o las humanidades, el profesionista en estas áreas se ven impedidos por el romanticismo y la bohemia. Se ha construido muy lentamente una variante del artista más allá del amor por el arte, una que lo vea como un sujeto laboral; esto gracias al impulso de plataformas, como la nuestra, que ofrecen herramientas al sociólogo, historiador, ilustrador, actor o bailarín sobre cómo hacer de su arte una fuente de ingreso que le permita incluso sustentar todos sus gastos. De ahí surgen alternativas como la economía creativa, uno de los sectores más prometedores contribuyendo al PIB mundial hasta con un 3%. ¡La creatividad es rentable, además de ser un recurso renovable, ilimitado y sostenible! Teniendo dos conceptos base: la industria cultural y la economía del conocimiento, John Hawkins estableció el primer referente teórico y práctico de este nuevo tipo de comercio que pareciera imposible porque va más allá del esquema esperado en un trabajo: permanecer en una oficina, llevar uniforme, completar tareas mecánicamente. La industria del arte debe ser como el arte: innovadora y en constante movimiento. Artistas como Adrián Sánchez Oropeza, de Veracruz, han narrado cómo involucrar la tecnología y demás herramientas, han hecho de su labor como pintor, ya no un oficio o artesanía, sino un producto posicionado en el mercado. Su respuesta fue provocar al mercado para el consumo del mismo, pasando de un papel pasivo a uno activo. Todos deseamos con ansias esa pasividad, para permanecer en un área de confort, salir y dejar que nuestros talentos se expandan es urgente y para nosotros es una prioridad.

Por su parte, egresados en humanidades cuentan con un perfil interdisciplinario que les permite ser puente del ámbito empresarial con el académico, relación increíblemente necesaria en nuestro país, gracias a su capacidad de análisis integrador pueden reconocer áreas de oportunidad desde su raíz, el pensamiento. No obstante, las únicas salidas laborales que son percibidas socialmente para estos profesionistas son la docencia o la investigación, ambas plausibles, pero que limitan la capacidad inventiva y creativa, desaprovechando así su producción y aplicación de conocimiento más allá de un aula. Sin reproches podrían aportar condiciones laborales más sanas en cualquier departamento de recursos humanos. Cabe mencionar que la figura de erudito que construye saberes en una torre de marfil, de incomprendido y genio insoportable, no ayudan nada a mejorar esta situación.

Aunque lo dudemos, México es un país de creadores e inventores tecnológicos, en México se registran anualmente hasta 16,000 patentes, lamentablemente, solo el 10% corresponden a mexicanos. La falta de apoyo por entidades gubernamentales, así como también el desconocimiento de las personas sobre la explotación, patentado y distribución de sus productos ha limitado. Las leyes de protección intelectual son jóvenes en México, teniendo no más de 50 años en nuestro país. Además, también está el reto de distribuir, aplicar y comercializar efectivamente las patentes. No cabe duda alguna de que el desarrollo web, los productos informáticos y el desarrollo de software están al alza y requieren plataformas en nuestro país que les garanticen el flujo económico para ser sostenibles. Click to Connect busca ofrecer a nuestros científicos y desarrolladores más alternativas, de la mano de otras disciplinas, generando comercios circulares, alianzas entre áreas del conocimiento que creíamos inconciliables.

Los datos duros nos remiten a que un artista en promedio gana 7,000 pesos mensuales; profesionistas en humanidades ganan de 5,000 a 7,000; mientras que nuestros científicos pueden tener una nómina de hasta 18,000 al mes, según Mx Talent. Equilibremos la economía y explotemos al máximo cada sector, conectemos para cambiar las estadísticas y la realidad.

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